
J.C /Madrid
El esperado estreno liguero del Real Madrid frente al Deportivo de la Coruña, se saldó con una apretada victoria para los blancos. El partido sirvió de puesta en escena para el nuevo equipo de Manuel Pellegrini. Todos los focos estaban puestos sobre los nuevos fichajes de Florentino Pérez: los españoles Albiol, Arbeloa, Xabi Alonso, el francés Karim Benzemá y los deseados Kaká y Cristiano Ronaldo. Sin embargo, el hombre del partido y autor del tanto decisivo fue Lass Diarrá.
El centrocampista francés no ha parado de crecer desde su llegada al Real Madrid. Ya en la temporada pasada se convirtió en un fijo para el anterior entrenador, Juande Ramos. Con la llegada de Pellegrini, Lass sigue siendo un jugador fundamental en el esquema del Madrid y su papel adquiere cada vez mayor importancia. Su llegada al Real Madrid, marcó un punto de inflexión en la carrera del jugador. Podría decirse incluso que estamos ante dos futbolistas distintos. El primero: Lassana Diarrá, en su etapa en Francia y la Premier League; y el segundo: Lass, jugador del Real Madrid.
Lassana Diarrá (París, 10-3-1985), comenzó su andadura en las categorías inferiores del Nantes, pasando por el Le Mans, equipo en el que comenzó a despuntar. Su confirmación en la Ligue 1 tuvo lugar en el Le Havre, lo que hizo que el Chelsea pusiera los ojos en Lass. En el verano de 2005 aterriza en el club londinense, como relevo natural de Claude Makelelé. El siempre controvertido José Mourinho apenas confió en Lass, relegándole al banquillo en multitud de ocasiones. En dos temporadas en el Chelsea apenas disputa 30 partidos entre todas las competiciones. De esta forma en el verano de 2007, Lass decide abandonar el Chelsea y llega al Arsenal de Arsene Wenger, el cual tampoco confía demasiado en el jugador alineándole solamente en 13 partidos. De nuevo cambio de aires, en 2008 ficha por el Portsmouth donde se afianza como titular e incluso recibe la llamada de la selección francesa, con la que disputa la Eurocopa de Austria y Suiza.
En enero de 2009, su carrera va a dar un giro inesperado con la llamada del Real Madrid. El club blanco comenzaba a estar inmerso en una crisis deportiva e institucional y con la lesión de Mahamadou Diarra, buscó en Lass, un auténtico desconocido, el recambio para el mediocentro defensivo. A su llegada al Bernabeu le acompañaban el escepticismo y el sobrenombre de “Diarra II”. Para cambiar esa etiqueta, apareció en la presentación con el número 6 de Diarrá, pero con el nombre de “Lass”. Su debut ante el Villarreal simplemente fue espectacular. Lass se adaptó a la perfección a su nuevo club, como si llevara toda la vida jugando en el Real Madrid y el equipo venció por 1 a 0. Desde ese momento acalló a todos los que cuestionaron su fichaje, se ganó al público y se convirtió en indiscutible, ganando la partida a Huntelaar para ser inscrito en la Champions League, ya que sólo uno de los dos podía jugar la máxima competición continental.
El desembarco de Florentino Pérez, dispuesto a remodelar el Real Madrid a base de talonario, no ha cambiado la situación de Lass, el cual goza de la confianza de Pellegrini. Es el verdadero eje del centro del campo y el encargado de equilibrar al equipo junto a Xabi Alonso. Lassana Diarrá, además, rompe el prototipo de mediocentro defensivo de los últimos años (Makelelé, Touré, Diarrá, Sissoko, etc.); jugadores con un gran físico, destinados más a labores destructivas que constructivas. Es un jugador que no sólo se anticipa y defiende de forma excelente, sino que posee un buen dominio de balón y una gran visión de juego, participa en la elaboración de las jugadas y su presencia se extiende a lo largo y ancho del campo. Además puede ocupar la demarcación de lateral derecho, posición en la que ha jugado en numerosas ocasiones. Si a todo esto le añadimos un buen disparo lejano y su recién estrenada faceta goleadora, estamos ante uno de los mejores centrocampistas de Europa, cuya aportación parece fundamental en el ambicioso proyecto del Real Madrid, donde se ha ganado el derecho a ser “Lass” y no “el otro Diarrá”.
